Diálogos Latino-Americanos

La impresión de un paisaje, latente o sugerido, siempre persistió
en el subconsciente de los pintores informalistas que, acudiendo
al gesto o a las texturas gruesas, pretendían por todos los medios borrarlo para imponer una imagen abstracta, absoluta, pura, váli-
da en sus propios términos. Al abrigar esta intención sólo se per-
mitían el empleo de los materiales propios de la pintura tradicional, el óleo, la pintura industrial, la tela, la brocha la espátula, espacios
deslastrados de toda impureza o contaminación, abrumados por
el peso de todo cuanto no escapaba a la mera organización de los
materiales en un sentido estrictamente topológico.


Morella Jurado revierte el concepto de abstracción informal para
comunicarle a la pintura una fuerza expansiva que, obrando desde el interior del cuadro, desborda las fronteras de éste para consti-
tuirse como una metáfora territorial, que nos induce a contemplar el cuadro desde una perspectiva como la que nos ofrece la venta-
nilla de un avión. El uso de la perspectiva de caballería contradice aquí toda noción anterior que quiera hacer del cuadro un objeto que continúa pegado del ojo, a ras de la mirada.


Si es que esta pintura puede catalogarse como orgánica o lírica, para
referirnos a una tradición a la cual ella nos remite (Balmes, Espinoza,
Vasquez Brito), hay que añadir que la obra de Morella Jurado no busca los efectos convencionales destinados a complacer a los jurados. Ni sa-
tisface una mirada rasante más allá de la cual se inserta el vacío de las salas de los museos. Para lograr efectos disruptivos o líricos, Morella no se vale de trucos sino que va directamente al grano, pero emplean-
do, para develar lo invisible, recursos heteróclitos como el encolado a base de papeles y sustancias extrañas, el dictado automático, el letris-
mo, los rótulos poéticos, el collage, el dripping, las texturas, los estados larvarios de la materia en ebullición e incluso la figura humana, sin que
ningún medio de contención cohíba su libertad para echar mano a
grandes formatos, dípticos o trípticos o a una diversidad temática poco
usual, en torno al habitante y su espacio.


De allí que la pintura de Morella dé la impresión de un paisaje del que
formamos parte pero del cual hemos sido excluidos por la explosión que acaba de ocurrir. Uno recuerda, de cara a esta obra, parajes de-
vastados que no renuncian a reconstituirse en redes, huellas vitales, mapas reabsorbidos, códices reescritos, superficies reticuladas, cam-
pos contaminados donde se ha derramado asfalto líquido, o el lecho acérrimo de los deslaves.


No es tanto el resultado lo que interesa como el proceso que, más
allá de la ejecución del cuadro, sirve de estímulo visual para una
reflexión sobre lo real.

Juan Canzadilla

Poeta, artista plástico, critico de arte y actual Director de la Galería Nacional de Venezuela.

La exposición “Diálogos Latino-americanos”, realizada en el marco del módulo “Caminos de América Latina” del Festival Latinoamericano de Arte y Cultura, conmemora el cincuentenario aniversario de la fundación de la Universidad de Brasília y le han dado una nueva versión ampliada en el Museo de Arte de Goiânia – MAG.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *